La necesidad de cuidar la calidad de aire interior que respiramos

La necesidad de cuidar la calidad de aire interior que respiramos

A finales de noviembre se celebró el II Congreso Internacional de Calidad de Aire Interior cuya principal conclusión es que la calidad del aire interior es salud y que por lo tanto hay que cuidarla más allá de la pandemia

Uno de los aspectos que ha puesto de manifiesto la crisis sanitaria del COVID-19 es la necesidad de la ventilación y acondicionamiento de aire dentro del mantenimiento de cualquier edificio.

Y en torno a esta idea ha girado el II Congreso Internacional de Calidad de Aire Interior, celebrado los pasados días 26 y 27 de noviembre en formato online y organizado por  la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (Afec); la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (Atecyr); y la Federación de Empresas de Calidad Ambiental en Interiores (Fedecai).

Un antes y un después de la pandemia

Es evidente que la pandemia del coronavirus nos ha cambiado a todos, en mayor o menor medida.

Nos hemos acostumbrado a llevar mascarillas, nos lavamos las manos frecuentemente, mantenemos cierta distancia social y también somos más conscientes de la necesidad de cuidar la calidad de aire que respiramos.

Porque ahora que sabemos a ciencia cierta que el virus se transmite por el aire con la teoría de la transmisión por aerosoles ganando peso entre los científicos, resulta evidente que la ventilación y acondicionamiento de aire son aspectos vitales a la hora de mantener cualquier edificio

Por eso, esta situación vivida hará que gran parte de la sociedad descubra algo que no es en absoluto nuevo, como son los sistemas de ventilación, de filtración y purificación del aire.

Y frente a este futuro que se avecina, el sector tiene por delante el importante redo de cumplir con los requisitos de calidad de aire interior, mediante un uso adecuado de estos sistemas que ya estaban aquí pero que ahora juegan un papel tan decisivo.

La CAI en la revisión del RITE

La revisión del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), se está llevando a cabo en dos fases y la segunda de ellas, llevada a cabo en el periodo 2020-2021, pretende revisar en profundidad todo el reglamento por materias, siendo una de ellas la calidad de aire interior (CAI).

En este sentido entre los puntos a revisar más importantes están los caudales de ventilación y los métodos de cálculo estos caudales, así como la filtración o el aire de extracción y expulsión.

También se ha de abordar en esta revisión el tratamiento de chimeneas abiertas en edificios nuevos e instalaciones térmicas reformadas, los detectores de CO, la ventilación de edificios existentes y por supuesto el COVID-19.

En todo caso se ha concluido que la calidad de aire interior ha de estar por encima de la eficiencia energética y por eso se hace necesario controlar la calidad de aire sobre todo en edificios comerciales, en centros escolares, en centros hospitalarios y en el interior las viviendas.

La transmisión del COVID-19 por aerosoles y el papel de la climatización en su control

Como indicábamos anteriormente, parece que los aerosoles constituyen un medio de transmisión del coronavirus y especialmente significativo en entornos públicos.

La principal medida de prevención, por lo tanto, en espacios cerradoses mantener estos espacios bien ventilados de forma natural o mecánica para disminuir la carga vírica en el ambiente.

En cuanto a otros dispositivos que han surgido en los últimos meses para mejorar la calidad de aire interior como purificadores, fotocatálisis, aparatos de ozono o ultravioletas, hay que aclarar que ninguna de estas tecnologías está amparada por el RITE, por lo que hay que verificar antes de su instalación que estén certificados y que su instalación y mantenimiento la realicen técnicos especializados.

Y en todo caso a la hora de renovar cualquier tipo de instalación, el foco debe de ponerse en la calidad de aire interior a través de una correcta ventilación de los espacios, siendo el resto de dispositivos un complemento a esta, pero nunca sustitutivos.

¿Y cómo determinar la calidad del aire interior? Los medidores de CO2 se antojan insuficientes en este sentido, siendo necesario una monitorización continua de la calidad del aire interior estableciéndose una renovación de aire de 12,5 l/seg como mínimo.

Mirando al futuro de la CAI

Ya adelantábamos en la introducción de este post que a la hora de plantear medidas de cara a mejorar la calidad del aire interior hay que mirar más allá del final de la pandemia del COVID-19, que tarde o temprano llegará.

Partiendo de la base de que las tecnologías necesarias ya existen y que también hay una normativa que tan solo es necesario complementar y extender a las nuevas circunstancias el futuro pasa porcuidar tres aspectos prioritarios:

  1. La venta de productos certificados y su instalación por técnicos especialistas
  2. El cumplimiento de normativa en todo tipo de instalaciones interiores
  3. La realización de inspecciones a través de una agencia de vigilancia de CAI

Y dando un paso más y coincidiendo con la celebración del II Congreso Internacional de Calidad de Aire Interior, se presentó de forma oficial el Día Mundial de la Calidad de Aire Interior, fijado en el 27 de noviembre.

Hay que mentalizarse de que el aire es indispensable para nuestra supervivencia y el aire de buena calidad no está garantizado si no se actúa a lo largo de la vida útil de nuestros edificios.

Para finalizar una frase del brillante Louis Pasteur: “Con el aire que respiramos contraemos la mayoría de nuestras enfermedades”.

En nuestra mano está ponerle remedio y para ello desde INGERNOVA les ofrecemos el asesoramiento necesario para implantar sistemas de control de calidad del aire en cualquier tipo de edificio: comercial, centro escolar, centro hospitalario y en viviendas particulares.