BMS de nueva sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid

BMS de nueva sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid

Obra de instalación, configuración, programación, pruebas y puesta en marcha del Sistema de Control del edifico que albergará la nueva sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación

Recientemente se han puesto en marcha las obras de rehabilitación del edificio que albergará la nueva sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, ubicado en el número 8 de la madrileña Plaza del Marqués de Salamanca, obras realizadas con estrictos criterios de sostenibilidad.

El edificio construido en los años 40 para acoger el Instituto Nacional de Industria, también fue sede de su propio Ministerio hasta el año 2004, cuenta una superficie de 49.516 m2, en la que serán reubicados 1.300 funcionarios.

El objetivo es llevar a cabo una restauración conservacionista, especialmente en el palacete histórico y el conjunto de fachadas, al tiempo que se adecúa el resto de su arquitectura a las necesidades funcionales actuales. Y todo ello minimizando el impacto ambiental de unas obras que durarán, al menos, hasta el año 2021 y que darán lugar a un edificio saludable para sus ocupantes y eficiente para sus gestores.

INGERNOVA participa conjuntamente con Agosa la ejecución de esta obra, en concreto realizando la instalación del Sistema de Control y Supervisión Energética de las Instalaciones de este edificio de uso administrativo.

Este Sistema de Control llamado técnicamente Building Management System (BMS), tendrá como finalidad el control y la supervisión energética de las instalaciones, también será el encargado de analizar y controlar la calidad del aire en el edificio.

Los trabajos a desarrollar por INGERNOVA consistirán en el suministro y la instalación de los elementos de campo, redes de comunicación, controladores, cuadros de control, ingeniería de programación, así como formación específica para gestionar el sistema.

Y finalmente destacar que se pretende alcanzar una buena calificación energética (A o B). Para ello se está trabajando en la minimización de la demanda energética, con un trabajo especialmente cuidadoso en la envolvente térmica, en el control de la ventilación, en la eficiencia de los equipos y sistemas proyectados, en la monitorización y control de las condiciones interiores y funcionamiento de las instalaciones, y en la eficiencia y control de la iluminación artificial. De esta forma se estima conseguir un ahorro del 60% de emisiones de CO2 respecto a un edificio de referencia.